Turismo de vértigo localizaciones espectaculares para aventureros sin miedo a las alturas

2015-07-31T07:37:17+02:00

DANIEL G. APARICIO

  • Las localizaciones situadas a grandes alturas que ofrecen vistas impresionantes se han convertido en destinos turísticos muy a tener en cuenta.
  • En Málaga se puede disfrutar desde hace pocos meses del Caminito del Rey, considerado durante años el sendero más peligroso del mundo.
  • A lo largo del globo existen multitud de rutas y miradores no aptos para acrofóbicos: el Huayna Picchu en Perú, La Piscina del Diablo en Zimbabue...

Trolltunga

Llegan las vacaciones y hordas de urbanitas huyen a lugares en los que combatir el calor o en los que disfrutar de él. Hay quien elige sol y playa, quien prefiere el frescor del campo y la montaña y quien se decide por el turismo de experiencias: excursiones, actividades lúdicas, rutas gastronómicas, deportes extremos... Una de las opciones más originales y cada vez más populares es el turismo de altura, destinos que dejan sin aliento a todo aquel que se atreve a mirar hacia abajo.

No hace falta escalar el Everest para poner a prueba el vértigo. Ni siquiera es necesario abandonar España. Desde hace apenas unos meses, en Málaga es posible disfrutar de paisajes de altura gracias a la reapertura del Caminito del Rey, cerrado durante casi 15 años debido a su alta peligrosidad. Construido en paredes de un desfiladero a más de 100 metros de altura entre Álora y Ardales, este sendero ha sido considerado durante lustros el más peligroso del mundo.

Inaugurado en 1905 como acceso para los operarios de mantenimiento de la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, el Caminito del Rey debe su nombre a que en 1921 el rey Alfonso XIII lo recorrió para asistir a la inauguración de un pantano que potenciaría las actividades de esta empresa energética. El paso del tiempo contribuyó al deterioro del recorrido y progresivamente empezaron a desaparecer las barandillas, se derrumbaron algunas secciones y las vigas quedaron al descubierto, lo que suponía un riesgo que atraía a aventureros de todo el mundo.

Ahora, el Caminito del Rey vuelve a ser transitable gracias a una nueva pasarela, puntos informativos y un sistema de iluminación que lo hacen mucho más seguro. Durante los más de siete kilómetros del recorrido, que se completa entre 4 y 5 horas, se pasa por un puente colgante a más de un centenar de metros sobre el río Guadalhorce y se disfruta de las impresionantes vistas al desfiladero de los Gaitanes, un cañón natural excavado por el río.

Aquellos con un miedo incontrolable a las alturas ya pueden recorrer el Caminito del Rey de forma virtual a través de Google Street View. El gigante de Internet acaba de incluir este peligroso sendero en su servicio de mapas a pie de calle. El trabajo de recolecta de imágenes se hizo con la colaboración de la comunidad del Valle de Abdalajís, un pintoresco pueblo a 50 km de Málaga con 2600 habitantes, y el equipo de del programa de televisión Volando Voy de Jesús Calleja.

Los que tengan ganas de viajar mucho más allá de la Península Ibérica pueden encontrar localizaciones no aptas para acrofóbicos en puntos de todo el globo. Uno de los caminos más acongojantes es el del Huayna Picchu, un afilado pico del Machu Picchu, en Perú. Allí existe un empinado y estrecho sendero así como una pequeña escalinata tallada en la roca por los incas para llegar hasta la cumbre. En la actualidad, los turistas pueden utilizar este camino para llegar a contemplar una de las vistas más espectaculares de la zona.

También en Sudamérica, concretamente en Ecuador, se encuentra una de las experiencias de altura más originales de todo el globo, el descenso en bici aérea por el bosque tropical de Mashpi. Se trata de una suerte de tirolina en la que, en vez de ir colgado, se baja pedaleando en una bicicleta tándem que cuelga a 70 metros sobre las copas de los árboles.

En Vancouver (Canadá), existe desde 2011 una especie de parque temático dedicado a las alturas, se trata del Capilano Suspension Bridge Park, un complejo de puentes colgantes, pasarelas y escaleras fijadas a un acantilado que cuelgan a 100 metros de altura sobre los impresionantes bosques de la cuenca del río Capilano.

Dando un salto al continente africano es posible encontrar uno de los lugares elevados más escalofriantes del planeta, la llamada Piscina del Diablo, una poza natural situada justo en el borde de las cataratas Victoria, donde el agua comienza a caer desde una altura de más de 100 metros. Situada en la frontera entre Zimbabue y Zambia, solo es posible bañarse en ella entre los meses de septiembre y diciembre, que es cuando el nivel de agua está más bajo. Algunas personas han perdido la vida al intentar hacerse una foto lo más cerca posible del extremo de la piscina.

De mirador en mirador

Los miradores situados en alturas muy elevadas también ofrecen experiencias de vértigo únicas, quizá no tan extremas pero no por ellos menos espectaculares. Entre los naturales, uno de los más impactantes es el Trolltunga, un pedazo de roca de granito que sobresale a gran altura en los elevados fiordos noruegos, a unos 700 metros sobre el lago Ringedalsvatnet, cerca del pueblo Skjeggedal. Se tardan unas cuatro horas en llegar hasta allí pero, a diferencia de otros miradores, en este siempre hay poco tránsito turístico. Muy cerca se encuentra el Preikestolen o "púlpito", otra formación rocosa cuyas vistas ponen los vellos de punta. Al ser mucho más accesible también es mucho más turística.

Aunque artificial, el mirador de Ørnesvingen, también en Noruega, es digno de ver. desde allí puede contemplarse el majestuoso fiordo de Geirangerfjord.

Entre los miradores artificiales, uno de los más populares es el Chamonix Skywalk, un cubo de cristal situado en la cabina superior del teleférico de la Aiguille du Midi (La Aguja del Mediodía), un pico de los Alpes franceses de 3.842 metros de altitud. Aunque los cinco paneles de vidrio tienen 12 mm de espesor y la estructura puede soportar vientos de más de 220 kilómetros por hora, los visitantes deben usar unas zapatillas de andar por casa para no arañar el cristal.

Uno de los más aterradores se encuentra también en los Alpes, pero en la zona autríaca. Se le conoce como Five fingers (Cinco dedos) y consiste en una plataforma construida a 2.108 metros de altura de la que salen cinco brazos suspendidos en el aire. Austria también puede presumir de las bellas vistas del puente colgante sobre el glaciar de Dachstein, un camino de 100 metros situado a 3.000 de altura que concluye en la llamada "escalera a la nada", catorce escalones que conducen a una plataforma de cristal suspendida en el vacío.

Alemania posee el Mirador Alpspix, dos grandes brazos de acero que sobresalen 13 metros de un acantilado de la montaña Alpspitze (en la frontera con Austria) y se cruzan en el aire, a 1.000 metros de altura. En Estados Unidos, impresiona el Grand Canyon Skywalk, una pasarela de cristal a 1.300 metros sobre el Gran Cañón del Colorado. Sin embargo, el mirador transparente más grande del mundo se encuentra en Oriente, en el Parque Geológico Yunyang Longgang de Chongqing, en China. Se trata de una pasarela translúcida construida a 718 metros del suelo.

Otros miradores de impresión son el Top of Tyrol (Tirol austriaco), Langkawi Sky Bridge (Malasia), The Ledge (en la Torre Sears, en Chicago), la Torre Perla Oriental (en Shangai, China) y la CN Tower (Toronto).










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